Cirera en Mataró: Un barrio residencial con el encanto de lo local
¿Buscas un lugar tranquilo para vivir en Mataró? Cirera te ofrece esa calma que tanto aprecias, con todas las comodidades a tu alcance y el ambiente de barrio que tanto gusta. Es el lugar perfecto para quienes buscan alejarse del bullicio pero sin renunciar a una buena conexión con el centro de la ciudad.
Precios de alquiler en Cirera (actualizado 2026)
El precio medio de alquiler en Cirera se sitúa alrededor de los 800€ para pisos de dos habitaciones. Los estudios y pisos de una habitación suelen rondar los 650-700€, mientras que las viviendas más grandes, con tres o cuatro habitaciones, pueden llegar a los 950-1100€. Es un barrio que ofrece opciones para diferentes presupuestos, manteniendo una buena relación calidad-precio.
Vivir en Cirera: Lo bueno y lo malo
- Ventajas:
- Tranquilidad: Calles residenciales, poco ruido y un ambiente familiar que invita al descanso.
- Servicios cercanos: Supermercados como Mercadona en la calle Fray Luis de León, farmacias y pequeños comercios locales que cubren todas las necesidades diarias.
- Zonas verdes: El Parc de Cerdanyola, a un paso, es ideal para paseos y actividades al aire libre.
- Desventajas:
- Oferta de ocio: Para una vida nocturna más animada o una oferta cultural extensa, quizás tengas que desplazarte al centro de Mataró.
- Distancia al centro: Aunque bien conectado, no está en el corazón de la ciudad, lo que para algunos puede ser un inconveniente.
Transporte público en Cirera
Moverte por Cirera y hacia el resto de Mataró es bastante sencillo. Varias líneas de autobús urbanas de Mataró Bus atraviesan el barrio, conectando con puntos clave como la estación de tren. La línea 3, con parada en la Ronda President Macià, te lleva al centro de Mataró en unos 10 minutos. Además, tienes acceso rápido a la C-32 para desplazamientos en coche.
Vida en el barrio: Calles con encanto y comercios locales
Cirera tiene ese aire de barrio de toda la vida, donde las tiendas de proximidad aún conservan su esencia. Paseando por la Avinguda de Puig i Cadafalch, encontrarás desde la panadería de toda la vida hasta pequeñas mercerías. Es un barrio donde la gente se conoce y donde es fácil sentirte parte de la comunidad. Las fincas de construcción tradicional de los años 80 y 90 le dan un carácter residencial y estable.