Secar de la Real en Palma: Un remanso de tranquilidad con historia agrícola
Secar de la Real, situado en la zona norte de Palma, es un barrio que combina la calma residencial con un pasado agrícola fascinante. Si buscas un lugar apacible para vivir, alejado del bullicio del centro pero bien conectado, este es tu sitio. Aquí encontrarás un ambiente familiar y la sensación de pueblo dentro de la ciudad, con casas bajas y pequeños huertos.
Precios de alquiler en Secar de la Real (actualizado 2026)
Los precios de alquiler en Secar de la Real suelen ser más asequibles que en otras zonas de Palma, rondando los 850 euros para un piso de dos habitaciones y los 1.100 euros para una casa adosada con patio. Esta zona es ideal para quienes buscan mayor espacio y tranquilidad sin salirse del presupuesto.
Ventajas y desventajas de vivir en Secar de la Real
- Ventajas:
- Tranquilidad: Es uno de los barrios más serenos de Palma, perfecto para familias y para quienes valoran el silencio.
- Naturaleza cercana: El bosque de Bellver, a pocos minutos, ofrece senderos para caminar y correr.
- Servicios locales: Cuenta con pequeños comercios de proximidad, como la Panadería Can Guixe, que mantiene la esencia del barrio.
- Desventajas:
- Oferta de ocio limitada: Para vida nocturna o grandes centros comerciales, tendrás que desplazarte a otras zonas de Palma.
- Dependencia del coche: Aunque hay transporte público, moverse en coche es más práctico para las compras grandes o para ir a la playa.
Transporte público en Secar de la Real
Moverte por Secar de la Real es sencillo gracias a la EMT Palma. Las líneas de autobús 16 y 20 conectan el barrio con el centro de Palma en unos 20 minutos, pasando por puntos clave como la Plaça d'Espanya. También hay carriles bici que enlazan con la red ciclista de la ciudad, siendo una buena opción para trayectos cortos o para ir al Polígono Son Castelló.
La historia agrícola de Secar de la Real
Secar de la Real debe su nombre a la presencia de un antiguo monasterio cisterciense del siglo XIII, el Real Monasterio de la Real, que fue un importante centro agrícola. Aún hoy se pueden ver vestigios de esta herencia en las casas con grandes parcelas y los campos de cultivo que todavía resisten entre las construcciones más modernas. Pasear por la Calle Monasterio de la Real es como viajar al pasado agrario de la isla.