Vivir en Monte, Santander: Tranquilidad residencial y playas cercanas
Monte, en Santander, es ese lugar perfecto para quienes buscan la calma de una zona residencial sin renunciar a tener el mar cerca. Aquí, el aire a Cantabria se respira por cada rincón, ofreciendo un equilibrio genial entre lo urbano y la naturaleza.
Precios de alquiler en Monte (actualizado 2026)
Los precios en Monte suelen ser un poco más accesibles que en el centro de Santander, pero manteniendo una calidad de vida alta. Puedes encontrar pisos de 2 habitaciones rondando los 700-850 euros, mientras que las casas más grandes con jardín pueden superar los 1.200 euros, dependiendo de las vistas al mar o la cercanía a la costa. Es una opción muy buscada por familias y por gente que trabaja en la ciudad pero prefiere la tranquilidad al volver a casa.
Ventajas y desventajas de vivir en Monte
- Ventajas:
- Proximidad a la naturaleza: Estás a un paso de la playa de El Sardinero y de las Calas de Mataleñas.
- Ambiente familiar: Es un barrio tranquilo, con muchos parques y zonas verdes, ideal para los peques.
- Vistas espectaculares: Muchas viviendas ofrecen panorámicas del Cantábrico y la costa que te dejan sin aliento.
- Desventajas:
- Dependencia del coche: Aunque hay transporte público, moverse sin coche puede ser un poco más complicado para algunas gestiones.
- Menos oferta de ocio nocturno: Si buscas bares y restaurantes animados, tendrás que acercarte al centro de Santander.
Transporte público en Monte
Moverte por Monte y llegar al centro de Santander es bastante sencillo con el transporte público. Las líneas de autobús de TUS (Transportes Urbanos de Santander) conectan muy bien el barrio. La línea 1, por ejemplo, te lleva directamente al Paseo de Pereda y la estación de tren en unos 20-25 minutos desde paradas clave como la de la Avenida de Cantabria. Además, hay varias paradas de autobús distribuidas por todo el barrio, asegurando que siempre tengas una cerca de casa.
Paseos y naturaleza en el Faro de Cabo Mayor
Una de las joyas de Monte es su cercanía al Faro de Cabo Mayor, un lugar ideal para desconectar. Aquí, además del faro histórico, puedes disfrutar de paseos increíbles por los acantilados. Hay rutas de senderismo como la que llega hasta la Playa de Mataleñas, ofreciendo vistas impresionantes del mar. Es un planazo para el fin de semana o para una tarde tranquila después del trabajo, con un aire fresco que siempre te recarga las pilas. Además, cuenta con un centro de interpretación que a veces organiza exposiciones de arte, añadiendo un toque cultural a este paisaje natural.