Torrero - La Paz en Zaragoza: Un barrio residencial con el pulmón verde del Canal Imperial
Torrero - La Paz, en Zaragoza, es un barrio que combina la tranquilidad de sus calles con la historia del Canal Imperial de Aragón. Si buscas un lugar donde pasear por zonas verdes y sentirte parte de una comunidad, este puede ser tu sitio.
Precios de alquiler en Torrero - La Paz (actualizado 2025)
Los precios de alquiler en Torrero - La Paz son bastante accesibles en comparación con otras zonas de Zaragoza. Puedes encontrar pisos de dos habitaciones por una media de 550-680€, mientras que los apartamentos más pequeños, ideales para estudiantes o solteros, rondan los 400-500€ al mes. Los pisos con más metros y renovaciones recientes suelen superar los 700€.
- Pisos de 1-2 habitaciones: 400-600€
- Pisos de 3 habitaciones o más: 600-800€
- Pisos reformados o con extras: A partir de 750€
Ventajas y desventajas de vivir en Torrero - La Paz
Vivir en Torrero - La Paz tiene su encanto. La principal ventaja es la calidad de vida, con muchas zonas verdes como el Parque de la Paz o los paseos junto al Canal Imperial, perfectos para desconectar. Es un barrio con un ambiente muy familiar y servicios locales a mano. Como desventaja, la oferta de ocio nocturno es limitada, y aunque está bien conectado, el trayecto al centro puede llevarte unos minutos en transporte público.
Transporte público en Torrero - La Paz
El barrio de Torrero - La Paz está bien comunicado con el resto de Zaragoza. Varias líneas de autobús urbano, como la 23, 33 y 34, te llevan directamente al centro de la ciudad en unos 15-20 minutos. Las paradas están distribuidas por todo el barrio, lo que facilita el acceso desde cualquier punto. Además, la proximidad a la Z-30 permite una salida rápida en coche.
El Canal Imperial de Aragón: El alma de Torrero - La Paz
El Canal Imperial de Aragón es, sin duda, la joya de Torrero - La Paz. Sus orillas ofrecen un kilómetro y medio de caminos arbolados, perfectos para caminar, correr o montar en bicicleta. Es un espacio tranquilo y natural que define la vida del barrio, con vistas espectaculares y rincones escondidos ideales para relajarse, especialmente en la zona de la Fuente de los Incrédulos, un monumento de finales del siglo XVIII.