Vivir en Ciudad Jardín: Tranquilidad Residencial con Encanto Alicantino
Vivir en Ciudad Jardín, Alicante, es una apuesta por la tranquilidad y la calidad de vida. Este barrio, concebido como una zona residencial desde los años 70, ofrece un ambiente sereno ideal para familias y personas que buscan escapar del bullicio del centro sin renunciar a una buena conexión con la ciudad. Sus calles arboladas y la predominancia de viviendas unifamiliares con jardín le dan un aire especial.
Precios de alquiler en Ciudad Jardín (actualizado 2025)
Los precios de alquiler en Ciudad Jardín se mantienen estables, siendo una opción más asequible que otras zonas de Alicante. Para un piso de dos habitaciones, puedes esperar pagar entre 650€ y 850€, mientras que chalets y viviendas más grandes pueden superar los 1.100€, dependiendo de la ubicación y las comodidades. Los pisos cerca del Parque Lo Morant suelen ser los más demandados.
Ventajas y desventajas de vivir en Ciudad Jardín
Una gran ventaja es la tranquilidad y el ambiente familiar que se respira. Las zonas verdes son abundantes, y la cercanía al Centro Comercial Gran Vía facilita las compras. La desventaja principal podría ser la menor oferta de ocio nocturno y restaurantes directamente en el barrio, aunque el centro de Alicante está a un corto trayecto.
Transporte público en Ciudad Jardín
El transporte público en Ciudad Jardín es eficiente. Varias líneas de autobús urbano de la empresa Vectalia, como la Línea 03 y la Línea 08, conectan el barrio directamente con el centro de Alicante, la Estación de Tren y la Playa del Postiguet. Las frecuencias son buenas, especialmente en horas punta, facilitando los desplazamientos diarios sin necesidad de coche.
Parques y espacios verdes de Ciudad Jardín
Ciudad Jardín hace honor a su nombre gracias a sus numerosos parques y zonas verdes. El Parque Lo Morant, con sus amplias extensiones, áreas de juego infantil y zonas para pasear, es el pulmón del barrio y un punto de encuentro para vecinos. También cuenta con pequeñas plazas ajardinadas como la Plaza de la Paz, perfectas para un rato de lectura o para que los niños jueguen con seguridad.