L'Eixample en Barcelona: El barrio modernista con la arquitectura más icónica
El Eixample, diseñado por Ildefons Cerdà, es el corazón de Barcelona. Sus calles cuadriculadas y sus majestuosos edificios modernistas lo hacen inconfundible. Es un barrio elegante y lleno de vida, perfecto para los que buscan un ambiente urbano sin renunciar a la tranquilidad de sus interiores de manzana.
Precios de alquiler en L'Eixample (actualizado 2026)
Los precios de alquiler en L'Eixample son variados, dependiendo de la zona y del tamaño del piso. Un apartamento de una habitación en la Dreta de l'Eixample puede rondar los 900-1200 euros, mientras que un piso familiar en la Esquerra, con tres habitaciones y vistas a la calle Enric Granados, puede superar los 1800 euros. Las fincas modernistas de principios del siglo XX, con sus techos altos y suelos hidráulicos, son las más cotizadas.
Vivir en L'Eixample: Lo que debes saber
- Ventajas: La arquitectura es impresionante, con joyas como la Casa Batlló de Gaudí en el Passeig de Gràcia. La oferta cultural y de ocio es inmensa, con teatros como el Teatre Coliseum. Además, la seguridad es alta y hay una gran cantidad de servicios.
- Desventajas: Puede ser ruidoso en las calles más transitadas, como la Gran Via de les Corts Catalanes. Los alquileres son de los más altos de la ciudad y el aparcamiento es complicado, con pocas plazas libres.
Transporte público en L'Eixample
Moverse por L'Eixample es muy sencillo. La estación de Metro Diagonal (L3, L5) te conecta con toda la ciudad. Además, la Estación de tren de Passeig de Gràcia ofrece conexiones con Rodalies. Hay una densa red de autobuses urbanos y numerosos carriles bici que atraviesan el barrio, haciendo de las dos ruedas una opción excelente para distancias cortas.
L'Eixample: Joyas modernistas y comercios históricos
Este barrio es un museo al aire libre del modernismo catalán. Pasear por la Ruta del Modernisme te permitirá admirar edificios como la Casa Amatller o la Casa Lleó Morera. Además, L'Eixample alberga comercios centenarios, como la Pastisseria Escribà en la Gran Via, famosa por sus creaciones de chocolate, o la emblemática Casa Calvet, también de Gaudí, que ahora es un restaurante de referencia.