Sants en Barcelona: Tradición y Conexiones Excelentes
Sants es uno de esos barrios de Barcelona que lo tienen todo: historia, vida local auténtica y una de las estaciones más importantes de la ciudad. Es perfecto si buscas la comodidad de un barrio residencial con todas las conexiones al alcance de la mano. Aquí la vida transcurre a un ritmo más tranquilo, pero con la garantía de tenerlo todo.
Precios de alquiler en Sants (actualizado 2026)
Alquilar en Sants puede ser una buena opción. Los precios de los pisos de una o dos habitaciones suelen rondar los 800-1100 euros al mes. Los pisos más grandes, de tres o cuatro habitaciones, pueden subir a los 1300-1800 euros, especialmente cerca de la Plaça de Sants o con vistas a la Estación de Sants. Recuerda que la demanda es alta, así que cuando veas algo que te guste, ¡no te lo pienses dos veces!
Vivir en Sants: Lo que debes saber
- Pros: Sants ofrece una vida de barrio con un fuerte sentido de comunidad. Encontrarás tiendas de toda la vida, mercados como el Mercat de Sants y parques como los Jardines de la Rambla de Sants, ideales para un paseo tranquilo. Además, la conexión con el resto de Barcelona y España es inmejorable gracias a su estación principal.
- Contras: Al ser un nudo de comunicaciones, algunas zonas, especialmente alrededor de la estación, pueden ser más ruidosas y tener más tráfico. Los pisos, en algunos casos, pueden ser más antiguos y requerir reformas, aunque también hay fincas modernistas muy bien conservadas.
Transporte público en Sants
Sants es un paraíso para el transporte. La Estación de Sants es el corazón neurálgico, con trenes de cercanías, media y larga distancia, además de varias líneas de metro (L3 y L5). También tienes líneas de autobús que conectan el barrio con cualquier punto de la ciudad, como la línea 27 que va hacia Les Corts o la línea V5. Moverte por aquí es pan comido.
La vida local en el Carrer de Sants
El Carrer de Sants es una de las calles comerciales más largas de Europa y el epicentro de la vida del barrio. Aquí encontrarás desde pequeñas tiendas de ultramarinos y fruterías que han pasado de generación en generación, hasta tiendas más modernas de ropa y complementos. Es el lugar perfecto para sentir el pulso del barrio, ver a la gente haciendo la compra o simplemente tomando un café en alguna de sus terrazas con encanto. No te pierdas las panaderías con su bollería artesanal que te transportarán a otra época.