Poble - Casc Antic en Castellar del Vallès: Un viaje a la historia y la tranquilidad
Vivir en Poble - Casc Antic es sumergirse en la historia de Castellar del Vallès. Este barrio, que forma el corazón original del municipio, combina la autenticidad de sus calles empedradas con la comodidad de tener todo a mano. Es un lugar perfecto para quienes buscan la calma de un pueblo sin renunciar a los servicios.
Precios de alquiler en Poble - Casc Antic (actualizado 2026)
Los precios de alquiler en Poble - Casc Antic son atractivos, especialmente para aquellos que valoran el encanto de lo antiguo y una comunidad consolidada. Un piso de dos habitaciones en una finca de los años 70 ronda los 700-850€, mientras que las casas adosadas con patio en calles como la Carrer Major pueden superar los 1.000€.
Ventajas y desventajas de vivir en Poble - Casc Antic
- Ventajas:
- Ambiente de pueblo: Calles tranquilas y poco tráfico, ideal para familias y personas mayores.
- Historia y encanto: Conserva la arquitectura tradicional catalana, con detalles como los balcones de hierro forjado en la Plaça Major.
- Servicios a pie de calle: Comercios locales, como la panadería de toda la vida y el mercado municipal, facilitan el día a día.
- Desventajas:
- Aparcamiento: Puede ser complicado encontrar aparcamiento en las calles más céntricas, especialmente los fines de semana.
- Oferta de vivienda moderna: Predominan las construcciones antiguas, con menos opciones de pisos de nueva construcción.
Transporte público en Poble - Casc Antic
Moverse por Poble - Casc Antic y conectar con el resto de Castellar del Vallès es sencillo. Aunque no cuenta con estación de metro, varias líneas de autobús interurbano, como la L1 y la L2 de la compañía Sagalés, tienen paradas estratégicas en el barrio, conectando con Sabadell y sus estaciones de tren (Rodalies y FGC) en unos 20-30 minutos.
Un paseo por la historia: El corazón de Castellar
El Poble - Casc Antic es el lugar donde Castellar del Vallès echó sus raíces. Paseando por la Carrer de la Vila, te toparás con edificios que datan del siglo XIX, algunos con fachadas originales y detalles arquitectónicos de la época. La Església de Sant Esteve, con su campanario del siglo XVIII, es un punto de referencia y un testimonio del pasado del municipio. Los más pequeños pueden disfrutar del Parc de la Plaça d'Europa, un espacio verde con juegos infantiles inaugurado en los años 90.