Bailén-Miraflores en Málaga: Residencial y con gran conexión
Bailén-Miraflores es un barrio al norte de Málaga, conocido por su ambiente tranquilo y residencial. Es una zona perfecta si buscas la comodidad de tener todo a mano sin el bullicio del centro. Este distrito combina la vida de barrio con excelentes conexiones, haciéndolo ideal para familias y trabajadores.
Precios de alquiler en Bailén-Miraflores (actualizado 2026)
El alquiler en Bailén-Miraflores ofrece precios más accesibles que otras zonas de Málaga. Los pisos de dos habitaciones rondan los 650-800 euros al mes, mientras que las viviendas más grandes, de tres o cuatro dormitorios, pueden costar entre 850 y 1.100 euros. Las zonas cercanas a la Avenida Carlos Haya suelen ser un poco más caras por su proximidad al hospital y los servicios.
Ventajas y desventajas de vivir en Bailén-Miraflores
Vivir en Bailén-Miraflores tiene sus puntos fuertes, pero como todo, también alguna pega:
- Pros: Gran oferta de servicios, desde supermercados como Mercadona en Calle Eugenio Gross hasta el Centro Comercial Rosaleda. Es un barrio tranquilo y seguro.
- Contras: Aunque está bien conectado, no está en el centro, lo que puede alargar los trayectos si tu trabajo está en el corazón de la ciudad. Algunas calles pueden ser ruidosas por el tráfico.
Transporte público en Bailén-Miraflores
Moverse por Bailén-Miraflores y el resto de Málaga es sencillo gracias a sus buenas conexiones. Las principales líneas de autobús de la EMT que cruzan el barrio son:
- Línea 7: Alameda Principal - Miraflores de los Ángeles.
- Línea 8: Alameda Principal - Hospital Clínico.
- Línea 15: La Virreina - Carlos Haya - Santa Paula.
Además, el acceso a la autovía A-7 es rápido desde la Avenida de Carlos Haya, facilitando las salidas y entradas a la ciudad en coche.
Bailén-Miraflores: Un oasis verde con el Parque del Norte
Si te gusta el aire libre y los espacios verdes, Bailén-Miraflores no te decepcionará. El Parque del Norte, situado en Calle Maestro Artola, es un pulmón para el barrio, perfecto para pasear, hacer deporte o que los niños jueguen en sus zonas infantiles. Con sus árboles centenarios y sus caminos bien cuidados, es un refugio de paz en medio de la ciudad. Además, el cercano Parque de la Virreina ofrece aún más espacio para el esparcimiento con sus extensas zonas verdes y pistas deportivas de los 90s, ideales para practicar fútbol o baloncesto.