Santa Catalina - Son Armadans - Maritim: Palma bohemia y marítima con encanto único
¿Buscas alquilar en Palma y te atrae la mezcla de lo tradicional y lo moderno? Santa Catalina, Son Armadans y el Marítim son una zona fantástica. Aquí se unen la vida de barrio auténtica con un toque internacional y la brisa del mar.
Precios de alquiler en Santa Catalina - Son Armadans - Maritim (actualizado 2026)
Alquilar por aquí te costará de media unos 1.200 euros para un piso de una o dos habitaciones. Los estudios pueden rondar los 850 euros, mientras que los pisos con más de dos dormitorios o vistas al mar suben a partir de 1.500 euros. Ten en cuenta que la cercanía al Paseo Marítimo y la zona de restauración de Santa Catalina influyen mucho en el precio final.
Ventajas y desventajas de vivir en Santa Catalina - Son Armadans - Maritim
- Ventajas: Tienes todo a mano. Desde mercados locales como el Mercado de Santa Catalina con productos frescos, hasta una gran oferta de bares y restaurantes de distintas cocinas. Estar cerca del mar siempre es un plus, y la vida nocturna de la zona es bastante animada, pero con rincones tranquilos si los buscas.
- Desventajas: El aparcamiento puede ser un dolor de cabeza, especialmente en Santa Catalina. Los precios de alquiler son de los más altos de Palma, y en verano, la afluencia de turistas es considerable. A veces, el ambiente nocturno puede ser un poco ruidoso.
Transporte público en Santa Catalina - Son Armadans - Maritim
Moverte por aquí es fácil. Las líneas de autobús de la EMT Palma, como la línea 1 (Aeropuerto - Puerto) o la línea 4 (Plaza de las Columnas - Illetes), conectan la zona con el centro y otras partes de la ciudad. El Paseo Marítimo es perfecto para ir en bici o patinete, y llegar andando al centro histórico no te llevará más de 15-20 minutos, cruzando el encantador barrio de Sa Llotja.
El ambiente bohemio y gastronómico de Santa Catalina
Santa Catalina es conocido por su ambiente bohemio y su increíble oferta gastronómica. Es un sitio ideal para los amantes de la buena comida y los planes alternativos. Pasea por calles como Carrer de la Fàbrica o Carrer de Sant Magí y encontrarás desde restaurantes de sushi, como el popular Izakaya Mallorca, hasta sitios de tapas modernas o clásicos mediterráneos. El Mercado de Santa Catalina no solo es para comprar, también hay puestos donde puedes comer algo rápido y delicioso. Por la noche, sus bares con terrazas se llenan de gente local y extranjera disfrutando del buen ambiente. La calle Carrer de Sant Feliu, ya casi limitando con el centro, también ofrece galerías de arte y tiendas de diseño que le dan un aire muy chic.