Movera en Zaragoza: Un remanso de paz con sabor rural
Movera te ofrece la tranquilidad de un pueblo en plena ciudad, ideal para quienes buscan escapar del bullicio sin renunciar a las comodidades. Aquí la vida transcurre a un ritmo diferente, con un fuerte sentido de comunidad y rodeado de naturaleza. Es la opción perfecta para familias o personas que valoran la calma y los espacios abiertos.
Precios de alquiler en Movera (actualizado 2025)
Alquilar en Movera suele ser más económico que en el centro de Zaragoza, aunque los precios varían. Puedes encontrar pisos y casas desde los 500 euros por un apartamento de 2 habitaciones, hasta los 900 euros por una casa con jardín. La disponibilidad de viviendas unifamiliares es más alta aquí que en otros barrios.
Ventajas y desventajas de vivir en Movera
- Pros: La tranquilidad y la proximidad a la naturaleza son sus puntos fuertes. Ideal para familias, con colegios y parques cercanos. Disfrutarás de un ambiente más relajado y menos contaminado que en el centro de la ciudad.
- Contras: La conexión con el centro puede ser un poco más lenta que en otros barrios. Dependerás más del coche o del transporte público para ciertas actividades. La oferta de ocio nocturno es limitada, si buscas ese tipo de vida.
Transporte público en Movera
Movera está conectado con el centro de Zaragoza mediante varias líneas de autobús urbano (CTA). La línea 201 y 211 te llevan directamente a la Plaza Aragón en unos 30-40 minutos, dependiendo del tráfico. Además, cuenta con paradas de bus en puntos clave como la Calle Mayor y la Avenida de Movera, facilitando el movimiento interno.
Naturaleza y vida al aire libre en Movera
Si te gusta la naturaleza, Movera te encantará. El barrio se encuentra al lado del Parque Lineal del Río Gállego, un lugar fantástico para pasear, correr o ir en bici. También tienes el Soto de Cantalobos, un espacio natural donde desconectar del día a día. Las zonas verdes son una constante, ofreciendo un pulmón verde a sus residentes. Los domingos por la mañana, es común ver a familias disfrutando de los caminos que serpentean por la ribera.