Campoamor en Alicante: Tranquilidad residencial y playas a un paso
Vivir en Campoamor, Alicante, es disfrutar de la calma de un barrio residencial con todas las ventajas de tener la playa muy cerca. Es un lugar perfecto para familias o para quien busque un refugio tranquilo sin alejarse de la ciudad.
Precios de venta en Campoamor (actualizado 2025)
En Campoamor puedes encontrar una buena variedad de pisos, desde apartamentos con vistas al mar hasta chalets más grandes. Los precios por metro cuadrado en la Avenida de la Goleta rondan los 2.000€, mientras que cerca del Parque de La Marjal, por su mayor tranquilidad, pueden ser ligeramente superiores. En general, un piso de dos habitaciones suele estar entre los 150.000€ y 250.000€, dependiendo de su estado y proximidad a la costa.
Vivir en Campoamor: Lo que debes saber antes de comprar
- Pros: La cercanía a las playas de Albufereta y La Almadraba es un punto muy fuerte, ideal para los amantes del mar. El ambiente es muy familiar y seguro, con calles tranquilas y zonas verdes.
- Contras: Puede que en los meses de invierno la oferta de ocio sea más limitada que en el centro de Alicante. Además, la comunicación en transporte público directo al centro puede requerir algún transbordo.
Transporte público en Campoamor
Moverte por Campoamor y sus alrededores es bastante fácil. La línea de autobús 22 tiene paradas clave en Calle Vicente Ramos y te lleva directamente al centro de Alicante en unos 20 minutos. Si prefieres el tranvía, la estación de La Isleta (Líneas 4 y 5) te conecta con el centro y otras zonas como San Juan. Aunque no es el barrio más céntrico, la red de transporte es eficiente.
Campoamor: La vida familiar cerca del mar
Este barrio es un imán para las familias, y no es para menos. Tienes colegios como el CEIP Campoamor y el IES Cabo de la Huerta muy cerca, lo que facilita mucho la vida diaria. Además, el Parque de La Marjal, con sus zonas verdes y áreas de juego, es el lugar ideal para pasar las tardes con los niños. Durante los fines de semana, la Playa de la Albufereta se convierte en el punto de encuentro, perfecta para un día de sol y arena sin necesidad de coger coche.