Santa Catalina en Tacoronte: Un remanso de tranquilidad junto al mar
Santa Catalina es un tesoro escondido en la costa norte de Tacoronte, Tenerife. Es ideal para quienes buscan un ambiente relajado y familiar, lejos del bullicio turístico, pero con acceso fácil a la naturaleza y servicios esenciales. Aquí, la vida transcurre a un ritmo más pausado, rodeada de paisajes volcánicos y el omnipresente sonido del Atlántico.
Precios de venta en Santa Catalina (actualizado 2026)
Los precios en Santa Catalina se mantienen estables, ofreciendo una excelente relación calidad-precio. Un apartamento de dos habitaciones con vistas al mar puede oscilar entre los 150.000€ y 220.000€. Las casas unifamiliares con jardín, muy codiciadas, suelen superar los 300.000€, especialmente si están cerca de la costa.
Vivir en Santa Catalina: Lo que debes saber antes de comprar
Ventajas:
- Tranquilidad: Es un barrio residencial con un ambiente sereno y seguro, perfecto para desconectar.
- Naturaleza: Acceso directo a la costa, con senderos y piscinas naturales cercanas como la Mesa del Mar.
- Comunidad: Una comunidad local acogedora y familiar donde todos se conocen.
Desventajas:
- Comercio: La oferta de tiendas y grandes supermercados es limitada; necesitarás ir a Tacoronte centro.
- Vida nocturna: Si buscas bares o discotecas, Santa Catalina no es tu lugar.
Transporte público en Santa Catalina
Moverse por Santa Catalina es sencillo. La parada de guagua (autobús) más cercana se encuentra en la Carretera de Mesa del Mar, con conexión directa a Tacoronte Centro. Desde allí, puedes enlazar con otras líneas para llegar a La Laguna o Santa Cruz de Tenerife. Aunque no hay metro, la frecuencia de las guaguas es adecuada para los residentes.
Las piscinas naturales de Mesa del Mar: El encanto de Santa Catalina
Uno de los mayores atractivos de Santa Catalina es su cercanía a las famosas piscinas naturales de Mesa del Mar. Estas formaciones rocosas volcánicas, adaptadas para el baño, ofrecen un lugar seguro y refrescante para disfrutar del mar durante todo el año. Cuentan con servicios de socorrismo y un pequeño bar en verano. Es un punto de encuentro para familias y amigos, y un lugar idílico para ver el atardecer sobre el Atlántico.