L'Illa Perduda en València: Un oasis de tranquilidad y zonas verdes
Vivir en L'Illa Perduda te ofrece la calma de un barrio residencial con todas las comodidades. Este rincón de València es perfecto para quienes buscan una vida relajada, rodeados de naturaleza sin renunciar a la cercanía con el centro.
Aquí encontrarás un ambiente familiar y seguro, ideal para pasear, hacer deporte o simplemente desconectar del bullicio de la ciudad. Sus calles son tranquilas y sus zonas verdes invitan a disfrutar del aire libre.
Precios de venta en L'Illa Perduda (actualizado 2026)
El precio medio del metro cuadrado en L'Illa Perduda ronda los 2.300€/m², con pisos que van desde los 150.000€ por un apartamento de una habitación, hasta los 400.000€ por viviendas más amplias con tres o cuatro dormitorios. Las propiedades suelen ser de construcción reciente, con buenos acabados y a menudo incluyen garaje y trastero.
Vivir en L'Illa Perduda: Lo que debes saber antes de comprar
Una de las mayores ventajas de L'Illa Perduda es su ambiente sereno y la cantidad de espacios verdes. El Parque de la Rambleta, con sus extensos jardines y áreas de juego, es un punto de encuentro para vecinos. La desventaja podría ser la distancia al centro de la ciudad si dependes exclusivamente del transporte público en horas punta, aunque la conexión es buena.
Transporte público en L'Illa Perduda
Moverse por L'Illa Perduda y hacia el resto de València es sencillo. La parada de autobús de la línea 99 (EMT) en la Avenida del Cid te conecta directamente con el centro en unos 20 minutos. Además, la estación de metro más cercana, Nou d'Octubre (Líneas 3, 5 y 9), está a menos de 15 minutos andando, ofreciendo una conexión rápida con el aeropuerto y la estación de tren.
Zonas Verdes y Parques en L'Illa Perduda
L'Illa Perduda destaca por su generosa cantidad de espacios verdes. El Parque de la Rambleta, conocido por su auditorio y centro cultural, es el pulmón del barrio, ofreciendo un lugar perfecto para pasear y disfrutar de la naturaleza. Además, encontrarás pequeñas plazas y jardines urbanos como el Jardín de Viveros a poca distancia, ideales para un respiro.