L'Illa Perduda en Valencia: Tranquilidad y Naturaleza a tu Alcance
L'Illa Perduda es un barrio residencial en Valencia que te ofrece la combinación perfecta entre la tranquilidad de sus zonas verdes y la comodidad de tener todo lo necesario cerca. Si buscas un ambiente relajado sin renunciar a los servicios, este es tu lugar.
Precios de alquiler en L'Illa Perduda (actualizado 2026)
El precio medio de alquiler en L'Illa Perduda se sitúa alrededor de los 850 euros para un piso de dos habitaciones. Los pisos más pequeños, como los estudios, pueden encontrarse desde 650 euros, mientras que los apartamentos más grandes o con vistas especiales pueden superar los 1.100 euros al mes. La demanda de vivienda es constante, especialmente para pisos cerca de la Plaza de L'Illa Perduda.
Ventajas y desventajas de vivir en L'Illa Perduda
- Pros: Es un barrio con mucha zona verde, ideal para pasear. Tienes cerca el Parque de L'Illa Perduda con sus senderos arbolados. Además, la tranquilidad de sus calles, como la Calle del Pinar, es un gran punto a favor.
- Contras: Aunque tiene servicios básicos, para una oferta más amplia de ocio nocturno o tiendas muy específicas, es necesario desplazarse al centro de Valencia. El acceso a algunas zonas del barrio puede ser un poco más complicado en hora punta.
Transporte público en L'Illa Perduda
L'Illa Perduda está bien conectada. La parada de autobús de la EMT en la Avenida Blasco Ibáñez (líneas 31 y 40) te deja en el centro de Valencia en unos 15-20 minutos. La estación de metro más cercana es la de Facultats (líneas 3 y 9), a unos 10 minutos a pie, que te conecta directamente con la Estación del Norte. Moverte en bicicleta también es una buena opción, con carriles bici que atraviesan el Paseo de la Alameda.
Zonas verdes y ocio al aire libre en L'Illa Perduda
Una de las joyas de L'Illa Perduda es su abundancia de espacios verdes. El Parque de L'Illa Perduda es el pulmón del barrio, con una extensión considerable y una zona de juegos infantiles recién renovada. Es perfecto para correr, pasear a tu perro o simplemente relajarte bajo la sombra de sus árboles. Además, la proximidad a los Jardines de Viveros, a solo 15 minutos andando, te ofrece aún más opciones para disfrutar de la naturaleza en plena ciudad, incluyendo un pequeño quiosco con encanto abierto desde los años 80.