Alquilar en Algirós, València: Guía con precios, transporte y vida local
¿Buscas alquilar en Algirós? Este barrio de València, popular entre estudiantes y familias, ofrece una mezcla única de tranquilidad y actividad. Aquí te contamos lo que necesitas saber antes de mudarte.
Precios de alquiler en Algirós (actualizado 2026)
En Algirós, los precios de alquiler varían bastante. Un piso de una habitación cerca de la Universidad Politécnica de Valencia puede rondar los 600-750 euros. Si buscas algo más grande, como un piso de tres habitaciones en la zona de la calle Manuel Candela, los precios suelen oscilar entre los 850 y 1.200 euros. Estos precios se mantienen estables debido a la demanda constante, especialmente por parte de la comunidad universitaria.
Ventajas y desventajas de vivir en Algirós
- Ventajas:
- Cercanía a universidades: La proximidad a la Universitat Politècnica de València y la Universitat de València es ideal para estudiantes y personal docente.
- Vida de barrio: Algirós tiene un ambiente auténtico con tiendas locales, mercados y pequeños comercios en la calle Serrería.
- Zonas verdes: El Jardín de Ayora ofrece un espacio tranquilo para pasear y desconectar.
- Desventajas:
- Ruido en zonas universitarias: Algunas calles pueden ser ruidosas, especialmente durante el curso académico por la actividad estudiantil.
- Aparcamiento: Encontrar aparcamiento puede ser complicado en horas punta, sobre todo cerca de las facultades.
Transporte público en Algirós
Algirós está muy bien conectado. La estación de metro de Ayora (Líneas 5 y 7) te conecta con el centro de València y el aeropuerto en pocos minutos. Además, hay varias líneas de autobús de la EMT que recorren el barrio, como la línea 32 que te lleva directamente al centro histórico, y la línea 40 que conecta con la playa de la Malvarrosa.
Algirós: Un barrio con sabor a mar y ambiente universitario
Este barrio tiene un encanto especial por su cercanía a la playa y su fuerte vínculo con el ambiente universitario. En Algirós puedes disfrutar de una paella auténtica en el restaurante Casa Carmela, uno de los más antiguos y reputados de la zona, situado cerca del cruce de la avenida Blasco Ibáñez y la calle Lluís Peixó. El barrio también es conocido por sus cafeterías con terrazas, perfectas para estudiar o pasar la tarde. La vida cultural es activa, con eventos y actividades organizadas por las asociaciones de vecinos en la Plaza del Cedro, un punto de encuentro habitual para los residentes.