Cabo de las Huertas en Alicante: Un refugio costero con calas privadas
El Cabo de las Huertas es uno de los barrios más exclusivos de Alicante, conocido por sus impresionantes calas rocosas y su ambiente sereno. Si buscas alquilar en un entorno natural sin renunciar a la cercanía de la ciudad, este es tu lugar.
Precios de alquiler en Cabo de las Huertas (actualizado 2026)
El precio medio de alquiler en Cabo de las Huertas para un piso de dos habitaciones ronda los 1.200 euros al mes. Los adosados y villas, especialmente los que tienen vistas al mar, pueden superar los 2.000 euros. Los estudios son escasos y suelen alquilarse por unos 800 euros. La demanda de propiedades en alquiler es alta, especialmente en los meses de verano.
Vivir en Cabo de las Huertas: Lo bueno y lo malo
- Ventajas:
- Acceso directo a calas tranquilas como la Cala Cantalares y la Cala Palmera, ideales para el baño y el snorkel.
- Ambiente residencial y seguro, perfecto para familias y quienes buscan paz.
- Viviendas con amplios espacios y, a menudo, con piscina comunitaria y zonas ajardinadas.
- Desventajas:
- Precios de alquiler y compra más elevados que en otras zonas de Alicante.
- Opciones de transporte público algo limitadas en comparación con el centro.
- Menos oferta de comercios y servicios a pie de calle, aunque la Avenida de Niza cuenta con algunos restaurantes.
Transporte público en Cabo de las Huertas
Para moverte por Cabo de las Huertas y llegar al centro de Alicante, la opción principal es el TRAM Metropolitano de Alicante. La línea 4 (Luceros-Plaza La Coruña) tiene varias paradas clave como Cabo Huertas y La Condomina. También, las líneas de autobús 9, 21 y 22 conectan el barrio con puntos estratégicos de la ciudad, pasando por la Avenida Juan Bautista Lafora. El coche es una alternativa cómoda para la vida diaria y aparcar es relativamente fácil fuera de la temporada alta.
Las calas de Cabo de las Huertas: Un paraíso escondido
El principal atractivo de Cabo de las Huertas son sus calas rocosas, perfectas para quienes huyen de las aglomeraciones. La Cala Judíos, por ejemplo, es famosa por sus aguas cristalinas y su ambiente íntimo. La Cala de la Palmera, con sus palmeras junto al mar, es un rincón con encanto para disfrutar del atardecer. Estas calas son ideales para practicar paddle surf, kayak o simplemente relajarse al sol lejos del bullicio de las playas más grandes.