Eixample - Can Bogunya en Castellar del Vallès: Un barrio residencial con amplias zonas verdes
Bienvenido al Eixample - Can Bogunya, un lugar ideal para quienes buscan tranquilidad y naturaleza sin alejarse de las comodidades urbanas de Castellar del Vallès. Este barrio combina a la perfección la vida familiar con acceso a grandes espacios verdes como el Parc de Can Bogunyà.
Precios de alquiler en Eixample - Can Bogunya (actualizado 2026)
Los precios de alquiler en Eixample - Can Bogunya varían según el tipo de vivienda y sus características. Aquí encontrarás principalmente pisos amplios y casas adosadas, con un promedio que ronda los 850€ a 1.200€ al mes para un piso de tres habitaciones y las casas pueden superar los 1.500€. La cercanía al Parc de Can Bogunyà influye positivamente en la demanda.
Vivir en Eixample - Can Bogunya: Lo que debes saber
- Pros: Disfrutarás de un ambiente residencial y sereno, con muchas zonas verdes para pasear o hacer deporte. El Parc de Can Bogunyà es un pulmón verde donde las familias y mascotas encuentran su espacio. La sensación de comunidad es fuerte y los servicios locales cubren las necesidades diarias.
- Contras: Si buscas la vida nocturna o la actividad constante de un centro urbano, quizás este no sea tu lugar. Aunque bien conectado, la oferta de ocio más intensa se encuentra en el centro de Castellar del Vallès o en ciudades cercanas como Sabadell.
Transporte público en Eixample - Can Bogunya
Moverse por el Eixample - Can Bogunya es sencillo. El barrio está bien comunicado con el resto de Castellar del Vallès mediante líneas de autobús locales, como la L2, que te lleva directamente al centro en unos 10 minutos. Para trayectos más largos, las estaciones de tren de Sabadell (RENFE y FGC) son accesibles en coche o autobús interurbano en aproximadamente 15-20 minutos, conectando con Barcelona y otros municipios.
El pulmón verde de Castellar: Parc de Can Bogunyà
El Parc de Can Bogunyà es el corazón del barrio y uno de sus mayores atractivos. Con más de 10 hectáreas de extensión, ofrece zonas de juegos infantiles, mesas de pícnic, circuitos para correr y un paisaje que invita a la desconexión. Es perfecto para mañanas de domingo en familia o para una tarde de lectura bajo la sombra de sus grandes árboles autóctonos. La tranquilidad del parque, con sus senderos serpenteantes, lo convierte en un refugio natural dentro de la ciudad.