Fontarrón en Madrid: Barrio familiar y tranquilo con el Parque Cerro del Tío Pío
Vivir en Fontarrón es apostar por la tranquilidad y un ambiente familiar en la capital. Es un barrio que, aunque esté en Madrid, te da esa sensación de pueblo dentro de la ciudad, ideal si buscas desconectar del ajetreo pero sin renunciar a nada. Aquí los vecinos se conocen y hay mucha vida de barrio, con sus tiendecitas de toda la vida y parques para disfrutar.
Precios de alquiler en Fontarrón (actualizado 2026)
El alquiler en Fontarrón se mantiene más accesible que en otras zonas de Madrid. Un piso de dos habitaciones puede rondar los 700-850€ al mes. Los pisos más grandes, de tres o cuatro dormitorios, suelen oscilar entre los 900 y los 1.100€. Es una buena opción si buscas optimizar tu presupuesto sin alejarte demasiado del centro.
Ventajas y desventajas de vivir en Fontarrón
- Ventajas: Fontarrón es un barrio genial para familias y para quienes buscan un ambiente más relajado. La seguridad es alta y hay muchos servicios cerca. Además, el Parque Cerro del Tío Pío, con sus impresionantes vistas de Madrid, es un pulmón verde inigualable.
- Desventajas: Puede que, para los más jóvenes que buscan vida nocturna intensa, la oferta sea más limitada. Y aunque está bien comunicado, no está en el centro neurálgico de la ciudad, por lo que los desplazamientos pueden ser un poco más largos.
Transporte público en Fontarrón
Moverte por Fontarrón es bastante sencillo gracias a su red de transporte. La estación de metro Nueva Numancia (Línea 1) te conecta directamente con Sol en unos 15 minutos. Varias líneas de autobús, como la 141 y la 58, recorren el barrio y te llevan a puntos clave de Madrid, como la Estación de Atocha o la Puerta de Arganda. La comunicación es fluida y te permite llegar a cualquier parte sin problema.
Parque Cerro del Tío Pío: Las Siete Tetas de Madrid
Una de las joyas de Fontarrón es, sin duda, el Parque Cerro del Tío Pío, conocido cariñosamente como las 'Siete Tetas' por sus suaves colinas. Este parque es perfecto para pasear, hacer deporte o simplemente sentarse a disfrutar de una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad de Madrid. Desde aquí se ve la sierra, los rascacielos y hasta el Palacio Real. Es el lugar ideal para un atardecer memorable, un picnic improvisado o dejar que los niños corran libremente. Un verdadero escape natural en plena ciudad que se ha mantenido auténtico desde los años 80.