Alquilar en Los Ángeles, Getafe: Guía con precios, transporte y vida local
El barrio de Los Ángeles en Getafe es una opción genial si buscas un ambiente familiar y tranquilo, con todos los servicios a mano. Es conocido por su cercanía al Hospital Universitario y el gran Parque de la Alhóndiga, un pulmón verde ideal para desconectar.
Precios de alquiler en Los Ángeles, Getafe (actualizado 2025)
Alquilar en Los Ángeles suele ser más asequible que en el centro de Madrid. Un piso de dos habitaciones puede rondar los 750-900 euros al mes, mientras que los de tres habitaciones suben a unos 900-1100 euros. Los estudios son más raros, pero si encuentras uno, esperaría pagar entre 550 y 650 euros. Los precios varían según si tienen o no la reciente reforma del portal y los patios interiores.
Ventajas y desventajas de vivir en Los Ángeles
Vivir aquí tiene su encanto. La principal ventaja es la tranquilidad y la cantidad de zonas verdes, como el Parque de la Alhóndiga, perfecto para pasear o hacer deporte. También es muy práctico tener el Hospital Universitario de Getafe tan cerca. Como desventaja, quizás la oferta de ocio nocturno es limitada, aunque Getafe centro está a un paso.
Transporte público en Los Ángeles, Getafe
Moverte por Los Ángeles y Getafe es bastante fácil. La parada de MetroSur Conservatorio (línea 12) te conecta rápidamente con otras zonas de Getafe y Alcorcón. Además, hay varias líneas de autobús urbano e interurbano que te llevan a la estación de Cercanías Getafe Central o directamente a la Plaza Elíptica en Madrid. La línea de autobús 443 es super útil para ir al centro de Madrid sin transbordos.
Un rincón verde: El Parque de la Alhóndiga
El Parque de la Alhóndiga no es un parque cualquiera. Con más de 80 hectáreas, es uno de los espacios verdes más grandes del sur de Madrid. Aquí encontrarás un lago artificial donde se puede navegar en barca, zonas de juegos infantiles con estructuras de madera, y circuitos para correr o ir en bici. Es el sitio perfecto para hacer un picnic en familia o simplemente relajarse bajo la sombra de los viejos fresnos, una verdadera joya para los que aman la naturaleza en la ciudad.