La Calatrava en Palma: Historia, murallas y sabor bohemio
¿Te apetece vivir en un barrio con alma, donde cada rincón cuenta una historia y el Mediterráneo se siente a pocos pasos? Pues La Calatrava, en el corazón de Palma, es tu sitio. Este barrio es un refugio de la historia mallorquina y ofrece una mezcla perfecta entre la tranquilidad de sus calles estrechas y la efervescencia cultural que lo caracteriza. Aquí, los antiguos palacetes conviven con galerías de arte y pequeños talleres artesanales.
Precios de alquiler en La Calatrava (actualizado 2025)
Los precios de alquiler en La Calatrava reflejan su carácter céntrico y su encanto especial. Un apartamento de 60m² en un edificio histórico puede rondar los 950€ al mes, mientras que un piso más grande, con vistas al mar o a la Catedral, podría superar los 1300€. Los estudios, aunque escasos, se encuentran por unos 700€ en las zonas más tranquilas del barrio.
Vivir en La Calatrava: Lo que debes saber
- Ventajas: Su ubicación inmejorable, a un paso de la Catedral de Palma y del Parc de la Mar, te permite disfrutar del centro sin el bullicio. El ambiente es tranquilo y seguro, ideal para pasear sin prisas. La arquitectura tradicional, con sus patios interiores y balcones de hierro forjado, le da un toque único.
- Desventajas: El aparcamiento es complicado, como en gran parte del centro histórico. Algunos edificios antiguos pueden requerir una mayor inversión en servicios para el hogar. Al ser un barrio muy demandado, los precios suelen ser más elevados que en otras zonas.
Transporte público en La Calatrava
Moverse por La Calatrava es bastante sencillo, aunque la mayoría prefiere ir a pie por sus calles peatonales. Las paradas de autobús más cercanas, como las de Plaça de la Porta del Camp o la Avinguda d'Antoni Maura, te conectan con el resto de la ciudad en cuestión de minutos. La Estación Intermodal de Palma, con tren y metro, está a unos 15 minutos andando, ofreciendo conexiones con el resto de la isla.
La Calatrava: Un viaje por su historia y arte en sus calles
La Calatrava no es solo un barrio, es un libro abierto a la historia de Palma. Sus orígenes se remontan a la época árabe, y aún hoy se pueden apreciar restos de las antiguas murallas medievales en la calle de la Portella. Es un placer perderse por sus callejuelas estrechas, descubriendo joyas como el Convento de Sant Francesc, con su impresionante claustro gótico, o la Iglesia de Santa Fe, un pequeño tesoro escondido. Además, en los últimos años, se ha convertido en un polo de atracción para galerías de arte y talleres de artistas locales, como la Galería Pelaires, una de las más antiguas y prestigiosas de España, aportando un aire bohemio y creativo que lo hace realmente especial. Es el lugar perfecto para quienes buscan una vida con historia y arte en cada esquina.