Casco Histórico de Vicálvaro: Tranquilidad residencial con historia en Madrid
El Casco Histórico de Vicálvaro ofrece una combinación ideal de tradición y calma en el este de Madrid. Es un barrio perfecto para quienes buscan la autenticidad de un pueblo dentro de la capital, con calles apacibles y un fuerte sentido de comunidad. Aquí la vida transcurre a un ritmo diferente, lejos del bullicio del centro.
Precios de venta en Casco Histórico de Vicálvaro (actualizado 2026)
Los precios en el Casco Histórico de Vicálvaro se mantienen accesibles en comparación con otras zonas de Madrid. Un piso de dos habitaciones puede rondar los 180.000 euros, mientras que los inmuebles más grandes, como los cercanos a la Plaza de Don Antonio de Andrés, pueden superar los 250.000 euros. La mayoría de las propiedades son edificios de no más de cuatro alturas, muchos con patios interiores.
Vivir en Casco Histórico de Vicálvaro: Lo que debes saber antes de comprar
Una de las mayores ventajas de este barrio es su atmósfera acogedora y el fuerte arraigo vecinal. Disfrutarás de la cercanía de servicios esenciales y la tranquilidad. Sin embargo, si buscas una vida nocturna vibrante o grandes centros comerciales a la vuelta de la esquina, quizás el Casco Histórico de Vicálvaro te resulte algo más sosegado. La oferta de ocio es más local y familiar.
Transporte público en Casco Histórico de Vicálvaro
La conectividad del Casco Histórico de Vicálvaro es bastante buena. La estación de Metro Vicálvaro (Línea 9) te conecta directamente con la zona de Príncipe de Vergara en unos 20 minutos. Además, varias líneas de autobús de la EMT, como la 4 y la 106, recorren el barrio y lo unen con puntos clave de Madrid. La estación de Cercanías de Vicálvaro también está a pocos minutos, facilitando los desplazamientos a otras localidades.
Un paseo por la historia de Vicálvaro: La Iglesia de Santa María la Antigua
El corazón histórico del barrio se siente especialmente en la Plaza de la Iglesia, donde se alza la majestuosa Iglesia de Santa María la Antigua, un templo con orígenes que se remontan al siglo XV. Sus elementos góticos y barrocos la convierten en un punto de referencia arquitectónico. Pasear por sus calles adyacentes, como la Calle de la Roda, es viajar en el tiempo y descubrir la esencia de la antigua villa.