Conde de Ureña en Málaga: Un oasis residencial con vistas al mar
Vivir en Conde de Ureña, en la parte este de Málaga, es sinónimo de tranquilidad y exclusividad. Este barrio residencial se distingue por sus amplias zonas verdes y sus impresionantes vistas al Mediterráneo, ofreciendo un estilo de vida relajado pero con fácil acceso al centro de la ciudad.
Precios de alquiler en Conde de Ureña (actualizado 2026)
Los precios de alquiler en Conde de Ureña reflejan su carácter exclusivo. Un piso de dos habitaciones puede rondar los 900-1200 euros, mientras que las casas o adosados, comunes en esta zona, superan los 1500 euros. Las propiedades suelen incluir comodidades como piscina y jardín, lo que influye en el coste. Los pisos más modernos, cerca de la Avenida Mayorazgo, suelen tener un precio ligeramente superior debido a sus acabados y mejores instalaciones.
Vivir en Conde de Ureña: Lo que debes saber
- Ventajas: La principal ventaja es la calma y seguridad. Es un barrio perfecto para familias o quienes buscan huir del bullicio urbano. Las zonas verdes, como el Parque de Conde de Ureña, son ideales para pasear o practicar deporte. Además, la cercanía a playas como la de La Caleta es un plus.
- Desventajas: La dependencia del coche es mayor que en otras zonas de Málaga, aunque el transporte público ha mejorado. La oferta de ocio y restauración dentro del propio barrio es limitada, obligando a desplazarse a otras zonas para salir.
Transporte público en Conde de Ureña
Moverse por Conde de Ureña es relativamente sencillo, aunque un vehículo privado es recomendable. Las líneas de autobús de la EMT que conectan con el centro son la Línea 32 (Avda. Andalucía - El Limonar) y la Línea 33 (Alameda Principal - El Palo). La parada de autobús de la Calle Conde de Ureña 125 es un punto clave de conexión, con una frecuencia de paso de aproximadamente 15-20 minutos en horas punta.
Deporte y naturaleza en Conde de Ureña
Conde de Ureña es un paraíso para los amantes del deporte y la naturaleza. El Club de Tenis y Pádel El Limonar, fundado en los años 70, ofrece unas instalaciones excelentes para practicar raqueta. Para los más aventureros, los senderos que suben hacia el Monte de San Antón son perfectos para correr o hacer trekking, ofreciendo vistas panorámicas de la ciudad y el mar. La pequeña cala de Baños del Carmen, aunque no está en el corazón del barrio, es un paseo agradable para disfrutar del mar.