Alquiler de casas y pisos de particulares en Feria, Sevilla

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20 pisos en alquiler en Feria, Sevilla (sólo particulares)

Feria en Sevilla: Un barrio histórico y flamenco con alma sevillana

El barrio de la Feria, en el corazón de Sevilla, es un lugar donde el arte y la historia se encuentran en cada esquina. Famoso por su mercado y sus tabernas tradicionales, es ideal para quienes buscan una auténtica experiencia sevillana.

Precios de alquiler en Feria (actualizado 2026)

Los precios de alquiler en Feria varían bastante. Un piso de una habitación, en un edificio reformado de principios del siglo XX, puede rondar los 650€ al mes. Para una vivienda de dos o tres habitaciones, con balcones a la calle Relator, los precios se sitúan entre los 800€ y 1100€. La proximidad a la Alameda de Hércules influye mucho en los costes.

Ventajas y desventajas de vivir en Feria

  • Pros: Su ambiente local y auténtico es inigualable. El Mercado de la Feria ofrece productos frescos a diario, una verdadera joya para los amantes de la buena comida. Además, la cantidad de bares y tascas tradicionales, como El Rinconcillo, te sumergen en la cultura sevillana más pura.
  • Contras: Puede ser ruidoso, especialmente los fines de semana, debido a la vida nocturna. Aparcar es complicado, por lo que es mejor moverse a pie o en transporte público.

Transporte público en Feria

Moverte por Feria es sencillo. Aunque no tiene parada de metro, varias líneas de autobús de TUSSAM, como la línea 02 y la 13, conectan el barrio con el centro y otras zonas de Sevilla. La parada de autobús de la calle Resolana es una de las más concurridas, permitiendo llegar a la Estación de Santa Justa en unos 20 minutos.

La esencia flamenca de Feria: Calles con duende

Feria es cuna del flamenco, y su historia se palpa en cada rincón. La Casa de la Cultura Flamenca en la calle Castellar es un referente para los aficionados. Las peñas flamencas, como la Peña Flamenca Torres Macarena, organizan recitales y veladas donde se puede disfrutar del arte en estado puro, con duende y autenticidad. Los patios interiores de las casas vecinas a la Plaza del Pelícano conservan ese aire de corral de vecinos, donde la música y el cante aún resuenan.