Triana en Sevilla: Un barrio con alma flamenca y tradiciones marineras
¿Buscas un piso en Triana? Este barrio es famoso por su ambiente singular y su historia ligada al río Guadalquivir. Aquí, cada callejón y cada plaza te cuenta una historia, desde sus orígenes de navegantes y ceramistas hasta su vibrante escena flamenca.
Precios de alquiler en Triana (actualizado 2026)
Alquilar en Triana puede variar bastante. Los estudios y pisos de una habitación, cerca de la Calle Betis o la Plaza del Altozano, suelen rondar los 650-800 euros. Si buscas algo más grande, como un piso de dos o tres dormitorios, especialmente en zonas como Pagés del Corro o los alrededores de la Parroquia de Santa Ana, los precios pueden ir desde los 850 hasta los 1200 euros. Los pisos reformados y con encanto en edificios históricos tienen una demanda alta.
Ventajas y desventajas de vivir en Triana
- Ventajas:
- Su atmósfera única, con un fuerte arraigo cultural y flamenco.
- La cercanía al centro de Sevilla, accesible a pie cruzando el Puente de Triana.
- Una gran oferta de bares de tapas auténticos y terrazas con vistas al río.
- La Calle San Jacinto es un eje comercial importante.
- Desventajas:
- Puede ser ruidoso, especialmente en las zonas más céntricas y turísticas.
- El aparcamiento es complicado, como en casi todo el casco antiguo de Sevilla.
- Los alquileres, aunque variados, pueden ser elevados en las zonas más demandadas.
Transporte público en Triana
Moverse por Triana y desde Triana es bastante sencillo. La línea 1 del metro tiene paradas en Plaza de Cuba y Parque de los Príncipes, conectándote rápidamente con otras zonas de la ciudad como Nervión o la Universidad Pablo de Olavide. Además, numerosas líneas de autobús, como el 43 y el C3, atraviesan el barrio, facilitando el acceso a puntos clave como la Estación de Santa Justa o la zona de la Alameda. Caminar es, sin duda, la mejor opción para descubrir sus encantos.
El sabor de Triana: Mercado, alfarería y flamenco
Triana es un barrio de sentidos. No puedes irte sin visitar el Mercado de Triana, justo al lado del puente, un hervidero de productos frescos y puestos de comida tradicional. Justo debajo del mercado se encuentran los restos del Castillo de San Jorge, sede de la Inquisición, que se pueden visitar. También es cuna de la alfarería sevillana, y aún se pueden encontrar talleres artesanales en calles como Alfarería o Antillano Campos. Por supuesto, el flamenco es parte de su ADN; pequeños tablaos y peñas flamencas, como la mítica Casa Anselma, ofrecen espectáculos íntimos y auténticos, especialmente en la Calle Pagés del Corro.